Políticos y gobiernos, blancos de los "hackers

Roban información

Correos electrónicos y perfiles de Facebook falsos; intrusos en sitios de municipios y dirigentes. Los riesgos de la Web. el portal de Internet del Partido Justicialista fue atacado por un hacker “¿Qué te pasa, Néstor, estás nervioso?

Unas semanas antes de las legislativas, la página oficial del Ministerio del Interior para consultar los padrones electorales también fue víctima de un delincuente cibernético. El intruso había logrado colocar al lado del link de Capital Federal, la palabra “chorros” y a un costado del espacio donde decía Buenos Aires, se leía “ladrones”.

En marzo pasado, la página oficial de la Municipalidad de Río Cuarto sufrió la intromisión de un delincuente informático que logró introducir una leyenda: “Hackeada por el demonio rojo”.

Los ataques a los sitios, correos electrónicos y sistemas informáticos de los distintos poderes del Estado se han vuelto una constante y van creciendo casi con la misma velocidad en que se producen los cambios tecnológicos.

Los políticos y las personas públicas son uno de los blancos preferidos de los hackers que penetran en las páginas personales y en los correos electrónicos para robar información o, de manera lisa y llana, para generar molestias en las víctimas al provocar daños en equipos o programas.

Ante este escenario, los gobiernos y los políticos en particular extreman las medidas de seguridad, que van desde hacer inversiones importantes en la materia hasta tomar las medidas de precaución que indica el sentido común.

Más allá de los hackers profesionales, los políticos son víctimas también de aficionados a la informática que se dedican a crear cuentas de correo electrónico o perfiles falsos de Facebook –la mayor red social del mundo– utilizando nombres y hasta fotografías de personajes públicos.

Ataque y defensa. Con 12 mil usuarios de e-mail y nueve mil equipos de computación, el Gobierno de la Provincia cuenta con un gigantesco sistema informático que tiene diversos niveles de protección.

Hace tres años, bajo la órbita del Ministerio de Gobierno, se creó la Subdirección de Seguridad Informática. Personal especializado detecta a los posibles intrusos y busca extremar las medidas de protección de los sistemas.

“En esta materia, no hay nada ciento por ciento seguro. Aquí ponemos el acento en el buen uso de los recursos por parte de los empleados”, señaló Alejandro Rian Roqué, director de Telecomunicaciones de la Provincia.

El responsable de la seguridad del sistema, Matías Koller, afirmó que de modo permanente hay “gente que está buscando vulnerabilidades en el sistema”. Pero aclaró que la mayor parte de los problemas se ocasionan por el uso indebido de las cuentas o de la red.

Desde hace tres años, el Gobierno ha puesto el ojo en el tema a partir de las continuas injerencias externas en la red que se detectaban.

“Estamos en una etapa de concientización de los usuarios”, explicó Koller, quien remarcó que tanto en las organizaciones estatales como en las privadas el 80 por ciento de los ataques suceden desde adentro y pueden ser deliberadas o por el uso indebido del sistema.

Estar o no estar. El síndrome Obama parece haber cundido con fuerza en la clase política. La utilización que el actual presidente de Estados Unidos hizo de la tecnología y de Internet para llegar a ocupar el Salón Oval de la Casa Blanca encuentra hoy imitadores en todos los rincones del planeta.

Pero así como estar en la Web es hoy prácticamente indispensable para cualquier político que quiera ascender posiciones, el costo de aparecer conlleva sus riesgos.

El senador electo Ramón Mestre, por ejemplo, decidió no abrir una cuenta propia en Facebook. Andrea Ortiz Arrigoni es quien se encarga de la comunicación del senador y afirmó que estar en la red social más popular “es un arma de doble filo”.

Si bien hay cinco perfiles de Facebook con el nombre de Mestre, ninguno de ellos es administrado por el actual concejal o su equipo. Fueron creados por seguidores que “cuelgan” discursos y fotos de actos.

En cuanto a la seguridad de los e-mails del senador electo, Ortiz Arrigoni afirmó que no han tenido problemas significativos. “A principios del año pasado, cuando empezaron las sesiones del Concejo, pasaron un par de cosas, había e-mails que mandábamos entre tres personas y llegábamos a una sesión y alguien se había fijado de alguna forma”, explicó la vocera de Mestre, quien agregó: “Averiguamos en el área de Sistema del Concejo y era bastante fácil entrar”.

El que tiene su perfil propio en Facebook es el intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Giacomino, aunque cuenta con muy poca actividad allí. Eso sí, le apareció un “homónimo”, que descarga duros cuestionamientos hacia la gestión municipal.

Similar es el caso de Mario Rey, el dirigente radical que reemplazará a Mestre en el Concejo, quien tiene perfil propio y un “homónimo” en Facebook.

Miguel Cabrera, uno de los miembros del equipo de comunicación del senador electo Luis Juez, sostuvo que el ex intendente de Córdoba utiliza la red de redes como uno de los canales de comunicación con la gente.

En cuanto al acoso de los hackers, advirtió : “Nos movemos como si no existieran, porque no tenemos recursos para escanear todo”. Y apuntó: “Tomamos recaudos para no decir algunas cosas. Sabemos que todo lo que escribamos está sujeto a ser espiado”.

Cabrera precisó que toman precauciones en el manejo de las cuentas de correo y que el sitio www.luisjuez.org.ar cuenta con un alto nivel de participación, al igual que el perfil de Juez en Facebook. “Allí hemos superado los cinco mil contactos y estamos en tratativas para que nos permitan más, porque tenemos 700 pedidos y no se nos permite todavía”, dijo.
La Voz del Interior

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